La dificil pero posible democracia hondurena, utopias que movilizan

Es muy probable que la  propuesta politica del ex primer ministro britanico en la primera mitad del siglo XX, Winston Churchill no sea de mi agrado, pero coincido con él en este postulado: “un cientista político debe ser capaz de predecir lo que va a pasar mañana, el mes próximo y el año que viene; y de explicar después por qué fue que no ocurrió lo que el predijò”. Bajo esta premisa basada en lecturas periodicas y analisis estadisticos de los ultimos 12 meses, la siguiente comunicacion tiene como obietivo exponer cual o cuales podrian ser los escenarios al cierre de las urnas electorales, cuando Honduras se enfrenta a su septimo proceso electoral; el cual esta siendo muy cuestionado por la inconstitucionalidad que acompaña al actual presidente de la nación centroamericana Juan Orlando Hernandez, quien busca reelegirse violando articulos petreos, bajo un clima de desconfianza total fundado en un posible fraude electoral.


El novel proyecto politico denominado “Alianza de Oposicion contra la dictadura” persigue frenar la intentona reeleccionista. “La Alianza” como se le conoce entre el electorado hondureno tiene como candidato a Salvador Nasralla un reconocido Periodista e  Ingeniero y es coordinada por Manuel Zelaya ex presidente de Honduras derrocado por un golpe de estado en El 2009, con la venia de las élites políticas, religiosas,economicas y militares estos últimos liderados por Romeo Vasquez hoy candidato a la presidencia con escasas o nulas probabilidades de alzarse con la primera magistratura del país.”La Alianza” la conforman dos partidos politicos LIBRE (Libertad y Refundacion) y PINU-SD (Innovacion y Unidad ). La otra fuerza politica en contienda es el Partido Liberal partido al que pertenecio Manuel Zelaya, y quien acusa a su cúpula de haber orquestado el golpe de estado con Roberto Micheletti a la cabeza hoy  praticamente invisibile en la escena politica hondurena, pero que ha declarado su apoyo al candidato liberal Luis Zelaya.


El panorama en Honduras para los proximos dias es incerto, sin embargo, como fue expuesto al inicio el objetivo es exponer una proyección en base a datos de encuestas fiables, desde las realizadas en redes sociales, hasta las hechas bajo los parámetros tecnologicos más sofisticados por empresas dedicadas al rubro de estadísticas sociales. Se podria concluir que el nivel de abstensionismo hondureno rondaría entre el 25-30% real ya que el censo hondureno no fue depurado y tienen en sus listas personas fallecidas,y otras que ya no viven en el país (existe una operación antifraude),aún con todas esas irregularidades el nivel de participación rondara entre El 70 y 75%, lo quel se traduce en que 7 de cada 10 hondureños serán participes de lo que el politógo italiano Sartori llama reforzar la democracia. El análisis político prevée que 3 de 7 hondureños le apuestan al proyecto de “Alianza” lo que equivale a un 43% electoral en el nivel presidencial, lo que no equivale al nivel de diputados y alcaldes, e aqui  el mayusculo problema al que se enfretará el candidato de “La Alianza” de convertirse en presidente, gobernar con un congreso nacional abrumadoramente nacionalista quienes en el nivel presidencial obtendrian un 28%  pero con mayoría parlamentaria, 1 de cada 7 hondureños le apostaría al proyecto liberal ubicandolo en el nivel presidencial con 14% no obstante una significativa representación legislativa, y uno de cada 7 hondureños se decantaría por uno de los 6 restantes partidos  los llamados partidos de maletín.


Si las reglas se respetan, si las instituciones funcionan, este seria el  escenario, pero cualquiera sea el resultado el panorama parece ser sombrío; mezclado con un devenir de la agudización política no solo en Honduras si no que en toda la región latinoamericana con la perpetuación en el poder del actual mandatario hondureño, tomando como punto de referencia la memoria politica donde Honduras ha sido un laboratorio geopolitico. 
Por el otro lado el candidato de la Alianza debera hacer gala del arte de gobernar  en un sistema cooptado por la corrupción y el narcotráfico, un Congreso en oposición,una Corte de Justicia que lo que menos imparte es justicia, y por otro lado responder rapidamente a una población necesitada de respuestas urgentes y acostumbrada a un sistema presidencialista, que descuido su papel protagónico para elegir a sus representantes con discursos centrado en el "fuera JOH" quien de perder la presidencia mantendra el control sobre su bancada en el congresso, sobre "su Corte", muchas alcaldias y la fiscalia, sin embargo, el escenario politico podría cambiar si y solo si el nuevo administador del gobierno hondureño  y su équipo avanzan en dirección a lo que Schmitter denomina como "Reinventar las instituciones claves de la democracia" como la ciudadanía,la representación y los procesos decisionales.


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